"Coraline y la puerta secreta": horror y arcilla

"Coraline y la puerta secreta", la película que dejó a muchos niños asustados pero al mundo del stop motion fascinado.

"Coraline y la puerta secreta" es una película estadounidense lanzada en 2009 por "Laika Studios" que dura 100 minutos y está basada en la novela de Neil Gaiman escrita siete años antes. Este film implicó 18 meses de rodaje y 4 años en total para editarla porque se usaron técnicas de "Stop Motion" y se rodó en 3D y HD. Algo increíble sobre esta película es que se pudo llevar a cabo gracias a más de quinientas personas y recaudó más de 16 millones de dólares en su primer fin de semana y aproximadamente 124 millones de dólares en total desde que salió hasta que finalizó su trayectoria. Se encuentra en el top 3 de películas en stop motion que más recaudó.

Otra cosa curiosa es que fue escrita y dirigida por Henry Selick, pero la mayoría de los espectadores y hasta fanáticos llegaron a pensar que estaba dirigida por Tim Burton debido al gran parecido que tiene con las películas de este famoso director de cine.

Al inicio, nuestra película comienza con unas manos muy peculiares recibiendo a una muñeca que viene flotando hasta la ventana. Dichas manos la agarran y comienza a deshilacharla, sacándole el pelo, la ropa y hasta el relleno. Una vez hecho todo esto, la empiezan a rellenar, vestir y coser nuevamente.

Una vez finalizada esa escena que más adelante podremos entender, veremos cómo un camión de mudanzas llega al "Palacio rosa" (Pink Palace, una casa con 150 años de antigüedad) donde nos encontraremos con nuestra protagonista, Coraline Jones, una chica de Pontiac, Michigan, con pelo azul y ojos oscuros, que es hija de dos escritores para revistas de jardinería aunque irónicamente no les gusta la tierra. Una vez que todo es bajado del camión, Coraline decide ir a dar una vuelta junto a su varita de zahorí que le indicará el camino. Durante tal recorrido ella se encuentra con un gato "salvaje" que será un animal común y corriente hasta más adelante en la historia; digo salvaje porque Wybie Lovat, el nieto de una de las vecinas de Coraline, lo alimenta aunque no sea de él. Ellos dos serán relevantes en la historia que vivirá nuestra protagonista ya que la acompañarán y ayudarán en ambos mundos a pesar de que al principio comenzarán con el pie izquierdo. 

Al volver a casa su mamá le dirá que un chico le dejó un paquete, y al abrirlo se encontrará con una muñeca diminuta e igual a ella pero con botones en los ojos; la misma cuyas manos escalofriantes estaban rehaciendo al principio. Luego de eso molestó un rato a su padre, quien estaba trabajando y la mandó a investigar la casa para que lo deje tranquilo. Esto llevó a Coraline a encontrar una pequeña puerta que estaba tapada por el papel, a lo que le insiste a su madre para que la ayude a abrirla, y esta accede con tal de que la deje trabajar; lamentablemente solo se encontraron con una pared de ladrillo.

Ya siendo de noche y todos en sus camas descansando, nuestro personaje principal se despierta por un sonido extraño y al observar bien se da cuenta de que era un ratón. Este último baja y se mete por la pequeña puerta del salón, seguido por Coraline que al abrir la puerta se encontrará con algo totalmente diferente a lo que había visto más temprano. Es un túnel con colores muy llamativos que la atraen y llevan a un mundo paralelo al suyo, en el cual conoce a su "otra madre" que le llama la atención porque tenía botones en vez de ojos, al igual que la muñeca. Esta le prepara todo tipo de manjares dejándola embobada, pero a Coraline todavía no le cierra del todo este nuevo mundo que de cierta forma le gusta ya que los colores son tan vibrantes y todo es perfecto, hasta sus padres. Al despertarse le cuenta a sus padres quienes le dicen que había tenido un buen sueño y la tratan de loca, mandándola con sus vecinas quienes no tenían muy ordenadas sus cabezas, las señoritas Spink y Forcible.

Coraline al salir de su casa se encuentra con Mr. Bobinsky, su vecino que había comprado mucho queso para los "mooshkas", sus ratones de circo, quienes más tarde le dirán a él que le advierta a nuestro personaje principal sobre la puerta y que no debe entrar allí.
Luego de eso, ella llega a la casa de sus locas vecinas y estas le leen las hojas del té, que forman una mano terrorífica y esquelética como la del principio, dándonos otro indicio a nosotros, los espectadores, de que quizás no todo detrás de la puerta es perfecto; o quizás sí, pero no voy a contar más para que lo averigüen viendo la película.

Yo la recomendaría ya que la animación es muy atrapante e increíblemente fluida; ni siquiera parece stop motion la mayor parte de la película. Por otro lado, los personajes son muy extravagantes en cuanto a vestimenta y la información que nos dan sobre su pasado. Por ejemplo, Mr Bobinsky tiene una apariencia bastante peculiar ya que su piel es azul, y las señoritas Spink y Forcible eran actrices en su pasado. La historia en general es muy ingeniosa y da pie a que nosotros podamos deducir cosas antes de que sucedan, como que la mano de las hojas del té era la del inicio de la película.


Por Natasha D. Slavkin Palacios.

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